Crees que el tiempo que designas a las actividades no es suficiente y percibes que te exigen demasiado, llegas a casa agotado y sin muchas ganas. Te comprendo, pues el trabajo o la escuela nos absorben mucha energía durante el día pero ¿sabes?, también debemos pensar en nosotros, en mantenernos activos y saludables.

Te invito a hacer pequeños cambios en tus rutinas; por ejemplo, caminar es una actividad liberadora que podemos adoptar e integrar a nuestro día. Mira aquí algunas otras razones para hacerla una actividad cotidiana:

  • ¡Es gratis! Caminar en un parque cercano a tu casa, preferir dejar el auto en casa, incluso a darle la vuelta a tu colonia. No tiene costo. Quizá encuentras a algún amigo que hace tiempo no ves.
  • ¡Relaja! El cuerpo se distiende y es agradable contemplar algún paisaje que te agrade o simplemente respirar el aire libre.
  • ¡Fortalece lazos! Puedes pedir a alguien que te haga compañía, así tu amigo, hermano o pareja también estará procurando su cuerpo y podrán ponerse al día de las noticias que se han perdido en la semana.
  • ¡Puedes ahorrar! En lugar de subirte o bajarte del transporte en el lugar de siempre, procura cambiar a una ruta que te permita caminar un poco, por lo menos hazlo un par de días a la semana, y hasta puedes ahorrarte algunos pesos.
  • ¡Empodera! Aprópiate de la zona en donde vives y disfrútala con tus seres queridos encontrarás actividades qué hacer y conocerás lugares que no tenías en mente.

Caminar es una de las actividades físicas que más se pueden disfrutar. Recuerda iniciar poco a poco para evitar alguna lesión. Además, traerá beneficios a nuestra vida tanto físicos, pues estarás más saludable, como mentales, ya que elimina el estrés y por lo tanto nos sentiremos más contentos y con la energía suficiente para seguir con las actividades que nos faltan por hacer.

Atentamente:

Tu Cuerpo

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